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LA MORAL EN CARABINEROS DE CHILE COMO FACTOR DE

INSEGURIDAD CIUDADANA, CAP.10  

    Todos los problemas sociales, tanto individuales como colectivos, en los que es posible una intervención de la policía en forma científica se basan en: el ALMA INDIVIDUAL o carácter, que puede ser de un sólo individuo o la agrupación de varios individuos que tengan el mismo carácter o pretensión y la búsqueda que ellos tienen del bienestar o felicidad.

 

      Son los dos factores que tendrá en cuenta en el momento de la eventualidad y en general, será la política o la forma de proceder científica y filosófica, por tanto en primer lugar tendrá en cuenta el policía esas pretensiones humanas, antes que la Ley y los preceptos legales mismos, que de momento pudieran ser injustos o ser sobrepasados por la fuerza en un caso  por el miedo y la ignorancia en otro caso.

 

      Es importante entonces, para la filosofía policial pro desarrollo armónico de la sociedad, tener en cuenta la...

 

 

RELACION ENTRE FELICIDAD Y PERSONALIDAD.

 

      Los sicólogos han establecido las reglas de este juego.  Intentar‚ resumirlas, pero primeramente...: ¿Qué es lo que se entiende por personalidad?...: Se trata sencillamente de la manera en que la persona hace frente a las diferentes situaciones que se le presentan durante su vida.  Es en esencia, nuestra actitud hacia la propia vida y la de nuestros semejantes, en un concepto más moderno, es nuestra actitud frente a todos los seres vivos, incluyendo las plantas, los animales y sus respectivos ecosistemas, según las descripciones ecologistas, y naturalistas.  Está por tanto, estrechamente relacionada con nuestra felicidad y depende mayormente de nuestra actitud mental y por lo tanto, de nuestra filosofía frente a la vida.

      Es un conjunto de hábitos que vamos adquiriendo con las reacciones que manifestamos frente a las situaciones que nos presentan día a día, o sea, en las relaciones que debemos mantener con nuestros semejantes.

 

      Cada día y durante toda la vida, necesitamos encarar situaciones...: Una persona extraña o conocida nos dirige la palabra en la calle, un amigo nos traiciona, un pariente fallece, recibimos un beneficio inesperado.

 

      Estas cosas nos suceden todos los días y debemos enfrentarlas.

 

      La manera en que lo hagan hoy o mañana, crea en ella un conjunto de hábitos, es cierto, pero también nos revela la clase de personalidad que tiene.  Dicen los entendidos, que es el deber de una personalidad afrontar estas situaciones en forma apropiada y que cada uno debe desarrollar dicha personalidad, de manera que pueda encarar eficientemente a medida que se desarrolla la vida. Creen que la personalidad, es pues, la capacidad de afrontar y resolver cada situación a medida que se presente.

 

      Por supuesto, mirada desde ese punto de vista, no es ya la personalidad una cosa misteriosa que algunos traen al nacer al mundo, sino un proceso de acondicionamiento al que cualquiera puede someterse y con razón se burlan los sicólogos de la vieja creencia, de que uno no puede cambiar de personalidad.

 

      Llegamos a la conclusión de que, si bien un cambio es posible, lo es solamente en la medida en que cambiemos nuestra filosofía de la vida, es decir, que las transformaciones que abarcan sólo la fase física e intelectual del ser no son completas.  La naturaleza humana es triple y su tercera fase, la espiritual, lo que anteriormente llamamos ALMA, debe transformarse también, para que todo el ser se encamine hacia la perfección hacia la cual se siente llamado.

 

      Esta es la razón por la cual el verdadero cambio de la personalidad, la transformación radical de ella, el único proceso que puede hacernos evolucionar hacia la bondad, para la mayoría, para los débiles y gentes de personalidad dependiente, tiene siempre un fondo religioso.

 

      Nadie puede llegar a la bondad genuina sino el que tiene, en primer lugar, un concepto de ella como que es sinónimo de entrega al prójimo, el cual se obtiene por auto convencimiento y equilibrio de los hábitos sociales o por el concepto que nos ofrece la noción de un Dios, de amor entregado por las distintas religiones, es decir, recibir fuerzas de él, para triunfar sobre los viejos hábitos malos e implantar en el lugar, otros nuevos, supuestamente buenos o tendientes a la bondad.

 

      Llegamos a un punto en que nos resulta forzoso resumir las opiniones de los sicólogos, en lo que respecta a la cuestión del bien y del mal. Ellos o por lo menos algunos de ellos, son los que más publicidad dan a sus ideas en este mundo materialista, sostienen que el hombre no es fundamentalmente malo, que su maldad es producto de los errores y falencias cometidos al educarlos, en la familia, en la escuela y en la sociedad, que se contagia con el ambiente y la imitación de lo que ve.  El hombre se interesa más en la tragedia como una forma indirecta de destacar sus escasas bondades o perfecciones, no debemos olvidar la socorrida frase..."es rico, pero es infeliz porque...", lo que este autor llama la "Teoría del bote a remo".  Los defectos del otro, en un actuar malévolo, nos hacen más grandes, siendo este un concepto egoísta de la forma personal de enfrentar la vida.

 

      Hay una escuela o tendencia que atribuye a procesos naturales ineludibles toda conducta perjudicial para el individuo mismo o la sociedad, con lo que se suprime toda la responsabilidad personal y quita al ser humano su carácter moral libre.  Esta situación es frecuente en el caso de algunos delincuentes (la sociedad lo exculpa o lo justifica en razón de su forma de vida o su crianza, negándole toda responsabilidad personal).

 

      Sin negar la influencia del ambiente y lo mucho con que la imitación contribuye a la formación de nuestra personalidad, es un hecho que en ninguna sociedad abierta se admiten las leyes y principios de irresponsabilidad para con esa sociedad, ya sean escritas como leyes positivas o preceptos morales no escritos, pero que constituyen una costumbre, buena o mala, de esa sociedad (aquí es donde nace el principio de peligrosidad de las sectas cerradas o herméticas).  Es decir que, para que la humanidad pueda subsistir, es necesario reconocer en cada ser humano perteneciente a esa sociedad un agente moral, que puede actuar o no actuar y si bien, si se tiene tendencia al mal y está rodeado por malos ejemplos de su infancia, debe resistir a las primeras y no imitar a los segundos (he aquí la importancia de la familia y la educación, en ese orden, en la formación de hábitos socialmente aceptados y la estrategia que se debe seguir para una efectiva readaptación en el caso de una transgresión social).  Esta es una responsabilidad individual cualquiera sea la filosofía personal frente a la vida.

 

      Ahora, en la práctica, aun los que no queremos reconocer filiación divina en la familia humana, tales como los ateos, gnósticos y agnósticos, debemos imponernos una responsabilidad moral que implica también el concepto de esa filiación, simplemente porque el bien no es de propiedad de las religiones, o dicho de otra manera, los ateos también son buenos o pueden serlo.  Para algunos de personalidad dependiente..

¿Será prudente privarles esta ayuda que de la religión cualquier religión, fe o creencia, puedan obtener, para prepararles con el fin de llevar satisfactoriamente esta responsabilidad individual hacia la vida y la sociedad?.  Creemos sinceramente que hay que examinar la posible validez de esas alternativas y valernos de ella en la medida de que cada individuo tiene, por razones naturales el poder de determinar su forma de enfrentarse a esta disyuntiva, sin que los unos menosprecien a los otros y se acepten mutuamente.

 

      Dedicar‚ algunos momentos a esta cuestión, específicamente a la fase de ella que se refiere al auxilio que necesita el ser humano para realizar un cambio de personalidad que beneficie a la sociedad, por tanto desarraigar el individualismo, el desánimo y la maldad que haya en él y reemplazarla por la solidaridad y la bondad fructífera en acciones útiles y nobles, en un servicio abnegado hacia sus semejantes, independiente del tipo de religión que se profese, si se es ateo o si se es agnóstico.  Al hacerlo trataremos de mantenernos fieles al propósito natural de la búsqueda eterna de la felicidad (sin que, cueste lo que cueste y sin que perjudique a quien perjudique, que es la diferencia filosófica entre el bien y el mal) Maquiavelo decía erróneamente "El fin justifica los medios".

 

      Debemos insistir que, la Ley natural positiva, o sea que beneficie a una mayoría "BUENISTA", indica cuatro necesidades humanas instintivas básicas, o sea del hombre como animal, la primera es sentirse seguro, en lo espiritual y en lo económico y material.  Veremos por tanto ¿donde podremos encontrar la seguridad espiritual?.

 

      En la práctica y si uno quiere hablar con sentido comparando los dichos con las cosas correspondientes o los dichos y los hechos, debe abstraerse y no hablar de moral, de religión, de política, de filosofía, ni de muchas otras cosas, subjetivas o valóricas, ya que cada individuo tiene el libre derecho de evaluarlo como quiera, sin que ello signifique que está en contra de lo otro o los de distinto pensar con respecto a la misma materia, que es el gran error de los que se aferran a una religión, que para ellos pasa a ser la verdad absoluta y los que piensan distinto, pasan a ser sus enemigos, lo es exactamente los contrario de la base filosófica profunda de todas y cada una de las religiones.  El que actúa así simplemente parte mal en su potencial perfeccionamiento espiritual.

 

      El pensamiento religioso evoluciona desde la intencionalidad individual, desde el querer ingresar a ese determinado sistema o creencia, mediante el auto convencimiento, hasta la inducción para que otros se adhieran, terminando en un fanatismo que como primera carga antisocial, es el responsable del abandono de las actividades tendientes a la obtención de las primeras necesidades básicas humanas, la necesidad de seguridad material y las responsabilidades colaterales de la familia, su propia familia.

 

      Propongo la siguiente argumentación... "Si uno no puede habitar en este planeta de manera de no pedir a Dios algo, a cualquier Dios, de orar, rogar, suplicar, si uno no pude evitar eso cuando se encuentra en situaciones supuestamente terribles, entonces en los tiempos en que no pide nada, no tiene el derecho a olvidarse de lo que antes ha pedido", En una estricta reacción de derecho y justicia natural.  La religión, bajo el punto de vista estrictamente natural no tiene nada que ver con las opiniones, doctrinas o enseñanzas, de todas y cada una de las religiones existentes, ya que nace de una necesidad humana...: el hombre no puede atravesar esta vida, sin pedir, rogar, sin orar.  Esa necesidad de recurrir a algún Dios, a algo supuestamente superior a la escala humana, la hace valer para toda la vida.  La religión, por tanto no tiene ninguna conexión con hechos materiales, ni con verdades comprobables, como la que usted exige diariamente a sus hijos, es adoctrinaria y se vincula única y  exclusivamente con las necesidades humanas individuales y colectivizadas.

 

      Es un mito el pensar que solamente las personas creyentes tienen para el presente y para el futuro más confianza que los no creyentes y que los no creyentes, están llenos de amarguras y de sospechas, ya que dudan de todos los hombres y de sus motivos.

 

      También es un mito que los creyentes son más felices.  Recientemente el Arzobispado de México dijo que las mujeres religiosas disfrutan más del sexo, lo que es una aberración y un contrasentido a las experiencias científicas.  Ya que es exactamente lo contrario.

 

      La razón por la cual los creyentes poseen en Su vida algo que los otros no pueden tener, estriba a que tienen algo a lo cual aferrarse.  Así como el ave necesita del nido y el barco un cómodo puerto, el ser humano necesita un refugio al cual poder acudir cuando su hogar se ha perdido el sentido de protección, que es el segundo sentido básico de los humanos.

 

      Ahora, estamos frente al "gatillo" que dispara la religiosidad.  El ave necesita de su nido, de su casa para descansar, procrearse, alimentar a su descendencia, etc.  El barco necesita del puerto para reabastecerse, dar descanso a la tripulación, dejar la carga, para sus  reparaciones de mantenimiento, etc.

 

      Si al ave se le llueve el nido o a él llega fácilmente un depredador, tiene necesariamente que fijar su domicilio en otro lugar, respondiendo a la primera necesidad animal instintiva y básica, la de sentirse segura, al igual que los lobos cambian rápidamente a sus cachorros de madriguera, ante el menor peligro de que un depredador pueda hacerle daño o comerse a los lobeznos.  Vea usted, también los lobos, que son los reyes de los depredadores, lo mismo le sucede a los leones que están en la parte superior de la escala de la subsistencia animal al natural.

 

      El barco no podrá atracar, no podrá cargar ni descargar, no podrá reabastecerse, si el muelle de ese puerto no reúne la tranquilidad y el espacio para estas necesidades básicas, para lo que él fue confeccionado, entonces, el capitán dispondrá la urgente necesidad de realizar estas actividades en otro puerto.  Ahí llega la fe en otra cosa, en otra parte.  Siendo la religión lo más fácil, lo más barato, lo más cómodo, por tanto, lo más lejos de la supuesta bondad que se persigue.

 

      Las religiones en términos generales son abrazibas ya que indican el camino a seguir, que no necesariamente inducen a la recuperación de la seguridad del individuo ni a la recuperación de los hechos y circunstancias que llevaron a la persona a concurrir a ella, y por otro lado, todas las religiones existentes y que han existido en la humanidad, históricamente sólo han inducido a la captación de nuevos creyentes, fundamentados en la posible solución del problema personal que induce al potencial cliente-creyente a ingresar, pero ninguna pone el punto o el momento en el cual se da por superado este problema, dándole la oportunidad al potencial creyente, para que, aplicado el derecho natural positivo, pueda revertir la situación y salirse, lo mismo que ocurre en otro tipo de agrupaciones humanas, tales como los partidos políticos, los clubes, etc.

 

      Bajo el punto de vista de este autor y en concordancia con lo sostenido por el Dr. Saveu H. Edatam, no existe ni ha existido persona, que con los sentidos bien puestos y sin el más absoluto prejuicio, haya concurrido a una religión sin pretender obtener nada, absolutamente nada de ella y que básicamente, sólo su intención fue ingresar para ayudar al prójimo.  Así como tampoco existe ninguna religión o creencia, que acepte abiertamente la posibilidad de que las otras creencias, o sea su competencia, puedan ser más positivistas o que brinden más beneficios que la que se ostenta.  Si lo miramos desde el actual punto de vista de la economía de libre mercado de la que, supuestamente, todos estamos de acuerdo, estoy completamente seguro, que en el marketing (o sea las cosas  que se dicen o hacen para dar a conocer un producto a los que no lo conocen)de las religiones, lo intangible y las supuestas espiritualidades, existe la más cruel de las competencias y descalificaciones, rivalidades e intolerancia, incluyendo las ventas de armas y las drogas.

 

      Estas fundamentaciones serán, sin lugar a dudas, las que impedirán que esta obra vea la luz del día, pero la verdad es la verdad y estoy dispuesto a pagar sus costos.

 

      Así, los creyentes tienen este refugio en la fe.  Es su valuarte en tiempo de estrechez, su consuelo en tiempo de dolor y su seguridad en tiempo de duda, aunque, personalmente, sostengo que para eso está la familia, y si es la familia la que está presentando el problema, como el ave, hay que trasladarse y formar otra familia, pero por ningún motivo hacer la vida imposible de soportar, con intención o sin ella, con responsabilidad o sin ella, para los otros miembros del grupo familiar y tampoco aceptar que le hagan la vida  imposible, para estas alternativas frente a la vida, siempre se considerará los estados normales de comportamiento y es allí, donde un sano juicio determinará, mediante la aclaración de los comportamientos o la actuación colegiada del núcleo familiar o el apoyo externo de profesionales, donde está, el o los problemas que inducen al deterioro de la buena convivencia familiar que están atentando en contra de la felicidad.

 

Tampoco se trata de que a buenas y a la primera, irse del hogar por menudencias o expulsar a algún miembro del grupo, ya que el factor de tolerancia y el conocimiento acabado de las circunstancias inductoras de la problemática, el reconocimiento de los errores personales y la disposición a la enmienda, son fundamentales para obtener un resultado positivo para la especie, ya no para la familia, ni para este u otro de los miembros.  En esta problemática, sencillamente NO hay ganadores y son todos, absolutamente todos perdedores, por muy triunfantes que momentáneamente parezcan, alguna o todas las partes en conflicto.

 

Reconociendo y tolerando la existencia del refugio de los creyentes en la fe, esta será tanto más valiosa, cuanto más sencilla.  Ya que nunca debemos olvidar e insistir, que el verdadero propósito de todas las religiones en la vida diaria, es la de reemplazar la duda por la seguridad y la confianza, las dos cosas que necesitamos para hacernos atravesar situaciones difíciles, de cualquier naturaleza que estas sean.

 

La religión que necesitas hoy para rehacer tu personalidad, la religión que necesitarán en mil años más, será básicamente la misma clase de religión que siempre necesitó el hombre, incluso antes de que las religiones organizadas existieran.

 

Una frase que leí hace años y que siempre me gustó es: "La religión que necesitáis hoy es esencialmente una acción y nada tiene de pasivo". Creo que la expresión en si me agrada porque indica que, para la personalidad, la mejor religión es la que induce a obrar y no solo a pensar, la religión es verbo dice la canción, es muscular y no es sujeto ni adjetivo.

 

Mi intención básica, es inducir a un punto un tanto más crítico y contestatario y por tanto consecuentemente objetivo, sin llegar a prejuiciar a las personas que abrazan una determinada creencia, ya que mi blanco en definitiva y el objeto de este Ensayo es la búsqueda de la felicidad también, o por lo menos, alumbrar algunos caminos para alejarse de la desgracia y la insatisfacción espiritual.

 

Es muy concurrida la anécdota del dirigente ultracomunista y atéo, al que se le murió un hijo y en el entierro manifestó al cura que quería la última bendición y que rogara a Dios por su alma. También aquella que dice... " soy comunista y ateo gracias a Dios".

 

También aquella que dice... "no hay ateos en las trincheras", ya que en situaciones extremas se vieron en la necesidad de pedir ayuda a Dios cuando era completamente imposible recibirla de sus semejantes.  Es esta la situación en que se encuentran los Carabineros con más de 20 años de servicio.

 

Existe un sinnúmero de casos similares, que obviamente, en el mundo latino están adaptadas al catolicismo, no obstante que las historias nacieron en países en que no se practicaba esa religión.

 

Por razones más que obvias nunca se dio mucha importancia al hecho de que Cristóbal Colón no era católico y que la gran mayoría de su tripulación, estaba en contra de los católicos y por ello mismo, perseguidos por la Santa Inquisición.  Por ese motivo Colón, hubo de simular su catolicismo para conseguir el financiamiento.  El y sus compañeros del primer viaje estuvieron semanas al garete, después de algunas imploraciones al cielo a algún indefinido Dios, se salvaron casi milagrosamente y pudieron tomar las corrientes marinas y los vientos, que permitieron realizar el descubrimiento y los sucesivos viajes.  Este hecho histórico no ha recibido mucha publicidad, porque se quiso dar en su momento el beneficio de un poder divino, específicamente católico, aunque las familias de los protagonistas fueron perseguidas por relatar como sucedieron realmente los hechos, situación que está olvidada intencionalmente hasta estos días.

 

El positivismo natural, digamos el "BUENISMO", aconseja la más absoluta libertad universal de creencias y acepta además la no creencia, pero en cualquiera de estos casos, nunca y nuevamente soy enfático, se debe ingresar, salir o actuar a favor o en contra de una creencia en función al temor a un Dios.  Ya que como hemos dicho Dios somos todos.

 

En situaciones extremas, como es el peligro de muerte, se han de volver hacia Dios, los pensamientos de la mayoría de los hombres.  Los científicos y los estudiosos no teológicos, consideran que pasado dicho peligro la gran mayoría se avergüenza de ello, porque lo consideran una debilidad.

 

Ya es bastante lamentable que muchos necesiten verse metidos en grandes problemas literalmente y figurativamente para recurrir a la oración, pero es aún peor avergonzarse luego o burlarse de sí mismo o de otros por haber orado. Eso si es debilidad, no reconocer los estados de falencia, porque con ello se impide el perfeccionamiento y el desarrollo armónico de la especie humana.

 

Cuando todo nos va bien, no sentimos la necesidad de la familia, ni la necesidad de un Dios o algo superior.  Muchos creen entonces que es señal de poder, de satisfacción, de logro personal o de hombría, aparentar despreocupación por los grandes problemas universales o por insignificantes problemas familiares.  Olvidaron la antigua importancia de su familia o de un Dios y le dan la espalda y cierran su corazón a los reiterados llamados.  Definitivamente, se avergonzarán de ello cuando vuelvan a los rediles familiares y a lo que están llamados por las circunstancias naturales de un desarrollo colectivo equilibrado.

 

Esta actitud, muy vista en economías emergentes y sorpresivas, la de los nuevos ricos, es un grave error y también hay cientos, miles de casos recientes en que algunos amigos, siendo de las mismas situaciones económicas, por las circunstancias o los abatares de la vida, se han proyectado económicamente en forma explosiva, constituyendo un conjunto de bienes muy superior a sus paralelos.  Prejuiciando negativamente sus hábitos y capacidades, imposibilitando el desarrollo de los otros y negándole todo tipo de apoyo y cooperación, incluso, llegando a romper relaciones por no merecer, supuestamente, este nuevo estado económico adquirido.

 

Con el correr de los años, esta situación es posible que se revierta y el que esté abajo, pase a tener una mejor posición con respecto al otro y por el contrario, su amigo pase por un mal momento, o sea que el que fue rico vuelva a ser pobre o cae en desgracia y se ve en la necesidad de volver donde sus padres o sus amigos.  Quienes deberán enrostrarle cotidianamente, oportuna y reiteradamente su grave error, de menosprecio hacia ellos y negársele cooperación y ayuda, como un castigo terrenal y humano por el comportamiento tenido para con ellos durante su periodo de gloria y bienestar.  No es bueno para la sociedad en su conjunto, que esta actitud de soberbia no tenga un castigo social importante y ejemplificador.

 

Acotar los sentimientos de amor a los descendiente más cercanos es un síntoma de egoísmo, dirigir esos sentimientos a simples condicionamientos materiales es un error.  Los sentimientos son naturales y los sentimientos religiosos deben cultivarse y no considerarse como algo de lo cual hay que avergonzarse.  Quienes por temor al ridículo o por cualquier otro motivo, los ahogan, atrofian su alma y producen un desequilibrio en su ser.

 

Los sentimientos constituyen un ejercicio de una de nuestras facultades más elevadas.  Para vivir felices necesitamos desarrollar las tres fases de nuestra naturaleza; física, intelectual y emotiva o espiritual.  Los sicólogos nos aconsejan para mantenernos sanos y equilibrados el reconocimiento necesario de tener una fe religiosa, un hobby o una entretención, el cambio de actividad.  He aquí el porqué en la actualidad la juventud se aferra al fútbol mayoritariamente y no a lo político a lo social o a lo religioso necesariamente, en la actualidad se pretende una mayor capacidad de discernimiento en la elección de las posibilidades del direccionamiento de la fe.

 

Aún los que no creemos en religiones y los que no se atreven a recomendarnos alguna religión pueden desconocer que en las frases: "Amar a nuestro prójimo y tener fe en Dios", hay objetivamente una sustentación natural como especie, la conservación de la especie, que es aún anterior y prima a la necesidad natural de sentirse seguro materialmente.

 

La fe no necesariamente puede centrarse en Dios o en algún tipo de religión, como decíamos anteriormente, los comportamientos sociales de principios del siglo 21 se han encargado de demostrarlo.  Los deportes y sus ídolos, los políticos y sus líderes, las empresas y sus presidentes, entre otros, compiten y hasta se contradicen públicamente en casos puntuales en interpretaciones éticas y morales, frente a quienes hasta hace poco ostentaban el monopolio de la moralidad, los sacerdotes y predicadores en todas su jerarquías.

 

Los medios de comunicación y la cultura han tenido para ello una influencia preponderante, cuando estos medios de comunicación no actúan con justicia, fomentan la injusticia y que se sepa la verdad tiempo después o a la distancia.

 

No puedo dejar pasar la oportunidad para recordar las frases "la ignorancia es la madre de la fe" y "la inactividad es la madre de los malos pensamientos".  Aquí, nuevamente encontramos una solución para los problemas de inseguridad y tranquilidad ciudadana: "La cultura y el trabajo, bajan los índices delictuales".

 

Con el correr de los años los sudamericanos fuimos influenciados por los cristianos españoles, quienes sostienen que Jesucristo es la única provisión de Dios para el pecado del hombre.  Solo mediante él puedes conocer y experimentar el amor a Dios y su plan para tu vida.

 

Esta aseveración fundamental de la religión católica, pero en general de todas las religiones cristianas es inminentemente errada y como decíamos anteriormente, sesgada ya que niega todo otro tipo de fe, lo que se contradice con sus propios postulados, que dice: "haz a los demás, lo que quieres que hagan contigo mismo... "Pero indudablemente son miles las críticas que les podemos hacer a todas y a cada una de las creencias, pero en el derecho natural positivo, en la ecología profunda, en el "buenismo", debemos en principio, aceptar la libertad de cada individuo para que libre e informadamente encamine su fe por donde quiera, es más, podrá simplemente no tener fe.

Para mayor aclarar, como se encuentra organizada la fe en el mundo y sin ánimo de entrar en mayores detalles en cuando a la calidad cantidad, lo explico de la siguiente forma:

 

ATEOS: (Niegan la existencia de un Dios)

 

GNOSTICOS: Conocimiento intuitivo de lo divino.

 

AGNOSTICOS: conocimiento científico de las cosas divinas, evolución de las especies por el accionar de la temperatura, la humedad, la química y la física.

 

ESCEPTICOS: Le quitan la capacidad al hombre de conocer la verdad.

 

CONFUCIONISTAS: (chinos y japoneses), Seguidores de Confucio.

 

MAHOMETANOS: Seguidores de Mahoma (Alcoraán) Islamismo, Musulmanes (Turquía).

 

BRAHAMANISMO: (India) Seguidores de Brahama.

 

BUDISTAS: Seguidores de Buda (Dhammada: libro de la moral budista

 

HINDOISTAS: Seguidores directos del Brahama.

 

HABRAISMO: Seguidores de Moisés JUDIOS: Hebreo israelita

 

SIONISTAS: Recuperadores de Israel (Judíos).

 

CRISTIANISMO: Seguidores de Cristo

CATOLICOS (Biblia)

PROTESTANTES (Luteranismo)

ORTODOXOS (Grecia-Rumanía)

COPTOS (Eutequianos) Egipto.

 

Otros miles de divisiones más.

 

RELIGIONES PRIMITIVAS DE DISTINTAS TRIBUS UNAS DE LAS OTRAS

 

SUPERTICIOSOS: LIBRES

 

SECTAS: Abiertas (Rosacruces, Hermandad Blanca Cristóforos, Comunidad Celestial etc. etc.

 

CERRADAS O HERMETICAS.

 

FANATICOS: LIBRES: Anárquicos, etc.

 

CELULAS: militarizadas, organizadas.

 

Tampoco voy a dejar pasar la oportunidad como para hacer las siguientes reflexiones, desde el punto de vista créo, absolutamente neutral y seguidor del "buenismo".

 

A.- Los que no tienen fe no son malos, pecadores, perversos ni egoístas por el simple hecho de no tener fe o de no pertenecer a ninguna religión.

 

B.- Por lo tanto, no sólo los creyentes son compasivos, pacientes y preocupados por los demás, ni sólo ellos dicen la verdad.

 

C.- Es naturalmente injusta la igualdad para todos, porque todos tenemos distintas capacidades,  potencialidades,y necesidades , por lo tanto, no todos pueden estar bien y ser felices, por el simple hecho de pertenecer a una fe. Si todos fueran felices, no habría religiones.

 

D.- Es falso que todas las cosas buenas provengan de Dios.  ¿Y las malas, de quién provienen? y si Dios en tan amplio y absoluto, ¿cómo es que permite el mal, las desgracias y las catástrofes?.

 

E.- El hombre por naturaleza, cualquiera sea su posición filosófica, puede hacer cosas buenas y duraderas y también de las otras.

 

F.- Todas las religiones tienen preferencias por el sexo masculino y los varones, dejando a las mujeres en segunda categoría social.

 

G.- Los que no están con Dios, no están necesariamente contra él y los que están contra él, no necesariamente serán sancionados por él, con el castigo del infierno.

 

H.- El cielo y el Infierno, son estados subliminales, inexistente en la naturaleza, son meros conceptos individuales y colectivizados.

 

I.- Las religiones y fundamentalmente, la religión católica, separan a Dios de los hombres, por ser pecadores y aún así sostienen que recibirán las gracias de Dios, lo que es un contrasentido.

 

J.- Los católicos sostienen que el hombre nació del pecado original, no obstante están obligados a reproducirse, situación que no acatan sus jerarquías por mantener el celibato, es más crean el matrimonio indisoluble como la única alternativa para vivir en pareja y procrear. De ha

demostrado que el Clero es la profesión con mayor

índice de criminalidad sexual, y apropiación indebida de espécies, en todo el mundo.

 

Toda esta situación es antinatural y cada día más, los postulados al respecto se distancian de la creencia de la mayoría de la gente educada.

 

El celibato terminará, al igual que el matrimonio en pareja heterosexual.

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